Stellantis: ¿qué implica la suspensión de la producción?

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Foto: Stellantis

La caída de la demanda en los mercados regionales llevó a Stellantis a programar un freno de siete semanas en las líneas de montaje de las pick-ups Fiat Titano y RAM Dakota, fabricadas en su planta de Ferreyra, en la zona sur de la ciudad de Córdoba.

El esquema previsto combina tres semanas de suspensión de personal con otras cuatro correspondientes a las vacaciones anuales. Durante el período de inactividad, los operarios percibirán una asignación no remunerativa por los días no trabajados, lo que implicará una reducción respecto de sus ingresos habituales.

La decisión suma presión sobre la situación laboral de la fábrica, que meses atrás ya había atravesado una reestructuración de turnos. La información sobre el parate fue comunicada por la empresa a través del sistema de programación de la producción que comparte con su red de proveedores.

Foto: Stellantis

En el caso de la Fiat Titano, la interrupción ya comenzó: el modelo dejó de fabricarse a principios de octubre. La paralización de estas líneas también afecta la planificación de la cadena de suministros y del sector autopartista vinculado a la producción.

El cronograma empresarial prevé que los trabajadores retomen sus tareas durante la segunda quincena de enero. Con este freno, Stellantis busca adecuar sus niveles de stock frente a la retracción de los pedidos y aguardar una eventual recuperación de la demanda durante el primer trimestre del próximo año.


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