La Confederación de Asociaciones Sindicales de Industrias Alimenticias (CASIA) reclamó políticas de defensa de la producción nacional y del empleo, tras advertir sobre el deterioro de la actividad industrial, la pérdida de puestos de trabajo y la caída de los salarios, en el marco de su XXX Congreso Ordinario.
La organización señaló que la baja del consumo y de la producción, el aumento de las importaciones y la falta de inversiones afectan a la industria nacional. Según indicó, esa situación se traduce en cierres de establecimientos, suspensiones, reducción de jornadas laborales y despidos.
La CASIA precisó que las actividades avícola, láctea, frigorífica y alimenticia atraviesan escenarios críticos, con despidos masivos y conflictos por el incumplimiento en el pago de indemnizaciones. Sostuvo que los organismos del Estado realizan una intervención insuficiente frente a estos casos.
La confederación cuestionó además la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de la desocupación y de la pobreza. Planteó la necesidad de modificar el rumbo económico para recuperar el mercado interno, fortalecer la industria y garantizar empleos y remuneraciones dignas.
Otro de los ejes fue la situación de las obras sociales sindicales. CASIA denunció que la disminución de puestos de trabajo registrados, la caída de los salarios reales y la falta de pago de subsidios y reintegros desfinancian el sistema solidario de salud, mientras los costos médicos y asistenciales crecen por encima de los ingresos disponibles.
También alertó sobre traspasos de afiliados entre obras sociales realizados sin su conocimiento ni consentimiento. Ante ello, las organizaciones sindicales impulsan acciones institucionales y judiciales.
Por último, la CASIA planteó la necesidad de un modelo de desarrollo basado en la producción, la distribución equitativa de la riqueza y la justicia social. El congreso se desarrolló bajo la consigna "Trabajo, salario y justicia social".
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