La CGT abortó el paro y solo llamó a movilizar cuando comience el debate por la reforma laboral

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La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a marchar la semana próxima y  descartó la convocatoria a un paro general cuando el Senado comience a tratar la reforma laboral en el recinto.

La movilización, que se llevará a cabo el miércoles 11 de febrero a las 15 horas hacia la plaza de los Dos Congresos, Capital Federal, fue resuelta en el plenario del consejo directivo que la central obrera desarrolló por la mañana en la sede de Azopardo 802.

La decisión expuso, una vez más, las tensiones internas dentro de la central obrera. Mientras sectores reclamaban avanzar con una medida de fuerza contundente, la mayor parte de la conducción optó por desactivar la posibilidad de un paro y encauzar el rechazo a la iniciativa en una protesta callejera.

El ala dialoguista, que conduce las negociaciones con el Ejecutivo, fue clave para frenar la huelga. Desde ese sector sostienen que una movilización permite "fijar posición" frente a la reforma laboral sin romper los canales de diálogo con el Gobierno.

La definición de la CGT no pasó desapercibida en la Casa Rosada. En ese sentido, desde el Gobierno admiten que una movilización resulta tolerable, siempre que no derive en una huelga general.

El escenario también está atravesado por la irrupción de un nuevo frente sindical opositor, conformado sin el aval de la CGT y decidido a confrontar de manera directa con el Gobierno. Integrado por gremios como la UOM, la Federación de Aceiteros, las dos CTA, entra otras organizaciones, ese espacio ya inició su plan de acción con una marcha que tuvo lugar el pasado jueves en la ciudad de Córdoba para continuar el martes 10 en Rosario.

Desde la conducción de la CGT afirmaron que el plan de lucha será "progresivo" con profundización de medidas.


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