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La histórica fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido de San Fernando, Buenos Aires, y el despido de 920 empleados. Con más de 80 años de trayectoria y bajo el control de la familia Madanes Quintanilla, la compañía pondrá fin así a su actividad productiva en el país.
Desde la empresa aclararon que la medida no responde a un concurso de acreedores ni a un proceso preventivo de crisis, sino a una liquidación total del negocio. Según fuentes cercanas, la decisión implica el cierre definitivo de las operaciones, con el cumplimiento de las indemnizaciones correspondientes y de los compromisos asumidos con proveedores y entidades financieras.
En el entorno de Javier Madanes Quintanilla, presidente de la firma y también titular de Aluar, describieron la jornada como “un día de luto”, reflejando el impacto que representa la clausura de una de las compañías emblemáticas del sector.
El efecto de las importaciones chinas
En un comunicado, el directorio sostuvo que los cambios en el contexto económico tornaron inviable la continuidad del proyecto industrial. La empresa ya había advertido en 2024 sobre una pérdida de competitividad que consideraba insostenible. Entre los argumentos expuestos mencionaron el fuerte crecimiento de las importaciones, en particular de neumáticos de origen chino, la presión impositiva y las restricciones cambiarias.
El cierre se produce en un escenario complejo para la industria del neumático, que en 2025 registró niveles récord de importaciones. Las fabricantes locales redujeron precios para intentar sostener su participación en el mercado, pero esa estrategia no alcanzó para revertir la crisis. El destino del predio de 40 hectáreas en San Fernando, con capacidad para producir hasta cinco millones de cubiertas anuales, permanece incierto. La salida de Fate marca un hecho significativo para el entramado productivo argentino y abre interrogantes sobre el futuro del sector.
Mantener los puestos de trabajo
Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) reclaman la apertura de la fábrica y la continuidad de las fuentes laborales.
Intervención del Gobierno
La Secretaría de Trabajo de la Nación dictó la conciliación obligatoria en el conflicto por un período de 15 días. La medida, ordena retrotraer la situación al estado previo al conflicto, motivo por el que la empresa deberá frenar las desvinculaciones y el sindicato tendrá que abstenerse de medidas de fuerza mientras dure la negociación.
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