Las consultoras advierten que los salarios siguen por debajo de los niveles previos al triunfo de Milei
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Foto: Télam
Distintas consultoras económicas de diversas orientaciones políticas coinciden en un diagnóstico común: los salarios en la Argentina se encuentran en su nivel más bajo desde noviembre de 2023, cuando se confirmó la victoria electoral de Javier Milei.
Según un relevamiento de Empiria, la consultora del exministro de Economía Hernán Lacunza, el Ingreso Disponible —tomando como base 100— se ubicaba cerca de 105 puntos en noviembre de 2023, mientras que actualmente cae por debajo de 99. El informe advierte que el aumento de tarifas y servicios tuvo un impacto directo sobre la capacidad de consumo de los hogares.
En la misma línea, Vectorial, dirigida por el exviceministro de Economía Haroldo Montagú, señaló que “los salarios registrados aún se encuentran, en promedio, un 4,7% por debajo de noviembre de 2023”, y que “esta caída sería del 10,8% si se deflacta por la inflación ajustada por la ENGHO más reciente”.
El deterioro del salario estatal y el salario mínimo
Las consultoras coinciden en que el sector público es el más golpeado. Los trabajadores estatales registran una pérdida salarial del 13,2%, con una recuperación “excesivamente lenta”, mientras que los privados recién en agosto lograron alcanzar niveles similares a los de noviembre de 2023.
Un estudio del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA mostró una caída aún más profunda en el salario mínimo vital y móvil (SMVM): pasó de $486.522 en noviembre de 2023 a $322.200 en la actualidad, lo que implica una baja real del 34%. El informe advierte que, en septiembre, el SMVM quedó por debajo del valor que tenía en 2001, en plena crisis económica, y se ubica 63% por debajo del máximo histórico de septiembre de 2011.
La pérdida acumulada del poder adquisitivo
De acuerdo con la consultora Equilibra, que dirige Martín Rapetti, en los primeros 20 meses del gobierno de Milei el poder de compra de los salarios formales cayó un 19% respecto al promedio de enero a septiembre de 2023. En términos reales, los trabajadores y jubilados perdieron el equivalente a 2,1 meses de ingreso en ese período.
El salario promedio del sector público se redujo casi 22% entre noviembre de 2023 y enero de 2024, y acumula una baja de 13,2% hasta agosto de 2025.
El impacto en el consumo y la vida cotidiana
La caída salarial se traduce directamente en un derrumbe del consumo, según advierten comerciantes y supermercadistas. “Los salarios planchados son un golpe letal para las ventas”, sostienen desde el sector, que también enfrenta un fuerte incremento en los costos fijos familiares, como servicios y transporte.
En el caso de los jubilados, la situación es aún más crítica. Un informe de la ONG Deuco registró que los medicamentos aumentaron más del 400% entre enero y octubre, mientras que la cobertura del PAMI se redujo drásticamente. “Antes, el jubilado pagaba como máximo el 20% del medicamento, pero hoy paga hasta el 60%”, señaló la entidad.
Un ancla inflacionaria a costa de los ingresos
Aunque el Gobierno no oculta que su programa económico se apoya en la contención de los ingresos, el costo social es cada vez más visible. Las consultoras coinciden en que los precios se estabilizaron a partir del ajuste sobre los salarios, el dólar intervenido y el congelamiento del gasto público.
Pero este esquema también profundiza la recesión, con familias que no llegan a fin de mes, un consumo masivo históricamente bajo y una pérdida generalizada del poder adquisitivo, incluso con una inflación cuatro veces menor que la de fines de 2023.
El panorama, coinciden los distintos informes, no distingue colores políticos: el ancla inflacionaria se sostiene sobre la caída del salario real, lo que deja al país con menos inflación, pero también con menos trabajo, menos consumo y más desigualdad.
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