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El SURRBAC realiza medidas de fuerza en la empresa Ashira de la ciudad de San Francisco, en reclamo por el despido de dos trabajadores. El gremio denunció persecución y alertó sobre una posible maniobra de represión.
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| Foto: SURRBAC San Francisco |
El Sindicato Único de Recolectores de Residuos y Barrido de Córdoba inició la retención total de servicios por tiempo indeterminado en la empresa Ashira de la ciudad de San Francisco, como consecuencia del despido sin causa de dos trabajadores.
Desde el gremio denuncian que la cesantía de los empleados, afiliados al SURRBAC, constituye un claro ejemplo de persecución sindical.
En ese sentido responsabilizan al intendente Ignacio García Aresca, a la firma Ashira y al Sindicato de Camioneros, organización con la que mantienen una disputa por la representación de las y los trabajadores de San Francisco.
"La Federación de Camioneros maneja la empresa Ashira a su antojo, y el señor intendente lo sabe muy bien porque reiteradamente le hemos acercado informes", expresó el delegado regional, Juan Saillén, al ser consultado por Diario Sindical.
Seguidamente, Saillén agregó: "Queremos que el intendente levante el teléfono y brinde soluciones a los trabajadores que han sido despedidos sin causa. Una vez que se solucione la situación, nosotros levantaremos la toma pacíficamente".
Por otra parte, el SURRBAC, que fue citado hoy al ministerio de Trabajo, comunicó que sus delegados fueron víctimas de una trampa.
"Envié a dos delegados para que se presenten en el ministerio, y resultó que los estaba esperando la policía para meterlos presos", denunció Saillén, al tiempo que acusó al fiscal Bernardo Alberione de ordenar detenciones arbitrarias por coacción. "El fiscal dio tres ordenes de detención por coacción para que arresten a tres dirigentes. Ya me arrestó una vez y no me extrañaría que lo haga de nuevo deslealmente, como siempre se maneja", manifestó el delegado regional.
Por último, Saillén alertó sobre una posible maniobra de represión sobre los trabajadores. "Quiero dejar claro que en esta medida de fuerza se encuentran las esposas y los hijos de los compañeros. Si el fiscal evalúa mandar a la Infantería a reprimir, que primero piense que acá hay familias. Lo que van a hacer es una locura", concluyó el dirigente sindical.












