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Foto: Diario Sindical
El Sindicato de Empleados Públicos (SEP) expresó su preocupación y repudio por los hechos de violencia registrados en el Hospital San Antonio de Padua de Río Cuarto y reclamó a las autoridades que adopten medidas para garantizar la seguridad de los trabajadores.
El gremio puso el foco especialmente en el personal que se desempeña en el área de Salud Mental, que, según señaló, viene atravesando reiterados episodios de violencia y agresiones. En ese marco, manifestó su respaldo a los trabajadores afectados y sostuvo que la violencia no debe ser considerada como una situación habitual dentro del ámbito laboral.
La reacción del SEP se produjo luego de la difusión de imágenes y videos que muestran daños en distintos elementos de la Guardia del hospital.
El hecho se conoció pocos días después de otro episodio de tensión ocurrido en el mismo centro médico. En redes sociales se divulgó material sobre una mujer intentando ingresar a un sector, un forcejeo con efectivos policiales y la rotura de un vidrio.
Ante estas situaciones, el SEP exigió a las autoridades un pronunciamiento y garantías para preservar la integridad física y psicológica de los trabajadores. Además, aseguró que brindará respaldo gremial y legal a los afiliados afectados y acompañará a la prosecretaria zonal de Río Cuarto, María Ester Oviedo, y al cuerpo de delegados del hospital.
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