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Foto: Diario Sindical (archivo)
Los médicos de cabecera del Programa de Atención Médica Integral (PAMI), agrupados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Integral y Afines (APPAMIA), iniciaron este lunes un paro nacional de 72 horas en rechazo a una resolución que reduce de manera significativa sus ingresos.
La medida de fuerza implica la paralización de la actividad, salvo guardias y atención de urgencias.
El conflicto se profundizó tras la implementación de la Resolución RESOL-2026-1107-INSSJP, dictada por el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados. Desde el sector sostienen que la normativa introduce cambios en el esquema de remuneración, eliminando la consulta presencial como fuente directa de ingreso, incorporando nuevas prestaciones dentro de un pago fijo y suprimiendo incentivos vinculados a la formación profesional.
El médico delegado de APPAMIA, Atilio Rossi, advirtió en Cadena 3 que la situación del primer nivel de atención atraviesa un momento crítico. Según explicó, los profesionales enfrentan una sobrecarga laboral sostenida, con responsabilidades sobre miles de afiliados y sin condiciones adecuadas de descanso. “El médico de PAMI ha llegado a un límite”, afirmó.
Foto: Diario Sindical
De acuerdo con lo señalado por el dirigente, el nuevo esquema implica una modificación sustancial en los ingresos. Mientras anteriormente los profesionales cobraban por cápita en función de la cantidad de pacientes asignados, ahora perciben un monto fijo mensual que, según denuncian, no guarda relación con el volumen de trabajo ni con la cantidad de consultas realizadas.
Desde APPAMIA aseguran que la resolución fue adoptada sin consulta previa y con carácter retroactivo, lo que agrava el impacto económico sobre los trabajadores. Estimaciones difundidas por el sector indican que los ingresos podrían caer más de un 50%, poniendo en riesgo la sostenibilidad del ejercicio profesional una vez descontados los costos operativos.
En ese marco, advierten que la continuidad de estas condiciones podría provocar una salida masiva de médicos del sistema, con consecuencias directas sobre la atención de los afiliados.
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